¡Qué bonito es presumir de la gran Semana Santa que tenemos en Crevillente!
¡Quánto nos vanagloriamos de pregonar que en nuestras procesiones toman parte treinta y un pasos, cual de ellos más hermoso!
¡Cómo nos gusta que se reconozca la importancia que tiene para Crevillente su Semana Santa!
¡Quién no se estremece al ver pasar ante sus ojos la imagen de su devoción durante las procesiones!
o cabe la menor duda que cada uno de los crevillentinos estará de acuerdo con las exclamaciones con las que inicio este artículo
pues, no se tiene que olvidar que, como dijo el Rvdo. D. Antonio Borruel durante su Pregón de Semana Santa en 1992:
"La Semana Santa para Crevillente es consustancial, es decir, y puede parecer exagerado para algunos, Crevillente es lo que es su Semana Santa. Ella es lo que a Crevillente
le ha dado entidad; quien ha distinguido a nuestro pueblo de los demás pueblos de nuestro entorno o de nuestra comunidad.
Pasarán los tiempos y, mal que les pese a algunos, cuando quieran bucear en las páginas de nuestra historia local, lo tendrán que hacer por el conducto que la
Semana Santa ha generado".
Comparto al cien por cien la manifestación de D. Antonio en lo que se refiere al primer párrafo de la reseñaa anterior; pero no estoy de acuerdo totalmente
con lo que manifiesta en el segundo y paso a explicarlo.
Por desgracia, existe muy poco de archivo referente al pasado de Crevillente; únicamente en la
Parroquia Ntra. Sra. de Belén y algo en el Ayuntamiento por lo que, desde 1925 que apareció la
primera revista "Crevillente" hasta nuestros días, ésta se ha convertido en referencia obligada
para quienes intenten conocer nuestro pasado más inmediato.
Hasta ahí estoy de acuerdo con D. Antonio; pero mi intención es ir más lejos; sin ánimo de
menospreciar la trayectoria de la Revista Crevillente durante los Setenta y Cinco años de
existencia, mi pregunta sería:
¿Qué hemos hecho los crevillentinos por aportar a la revista artículos que contribuyan a conocer
a quienes han dado vida a la Semana Santa con su trabajo al realizar las obras de arte que
procesionan por nuestras calles durante la Semana Santa?
Este año que desde la Federación se acaba de lanzar una colección de fotografías con todos los pasos de la Semana Santa puede ser un buen
motivo para iniciar una serie de trabajos sobre los escultores representados en la Semana Santa.
Por mi parte, tras esta larga introducción, pretendo aportar mi grano de arena para que se
conozca a quienes han sido los autores materiales de nuestras imágenes; concretamente al escultor
que en 1950 tallara la imagen del Stmo. Cristo del Perdón y de la Buena Muerte; de la
que se está celebrando el Cincuenta Aniversario de su llegada a Crevillente, Juan García Taléns.
Al carecer de información sobre el escultor, me puse en contacto con sus hijos D. Juan García (también
escultor) y D. Carlos García quienes al comentarles mis pretensiones, no dudaron en brindarme
todo tipo de apoyo y material que pudiera necesitar; eso sí; ambos me indicaron que por favor
dejara bien claro que su padre Juan García Taléns, no fue ni debe considerarse discípulo de Mariano Benlliure.
Pero antes de pasar a describir el perfil biográfico de García Taléns, considero interesante hacer un comentario
sobre la situación histórico social en la que vivió el escultor; para ello, por la coincidencia de fechas, me
sirvo del artículo realizado por D. Antonio Bonet Salamanca que se publicó en la Revista Crevillente de 1994:
"Realizando una breve reseña histórica, es preciso remontarse hasta los años finales del siglo XIX, teñidos por
sucesivas convulsiones sociopolíticas que, acentuaron la crisis de una España que perdía con
el siglo, sus últimas colonias americanas.
En Valencia, la consolidación de una burguesía dedicada en su mayor parte al comercio industrial,
adquirió respaldo social a partir de la celebración de diversos actos, entre los que destacó la Exposición
Regional de 1909.
Los más diversos y en ocasiones antagónicos regímenes políticos se fueron alternando de forma
inusitada, desde la monarquía hasta la dictadura, para abocar finalmente en la república, con
el consiguiente confusionismo y estado de crisis, que culminó en los disturbios de 1936 y la
trágica contienda civil. El periodo de posguerra coincidió en su fase final con la recuperación
de la economía nacional, ya entrados en la década de los 50 y la definitiva integración española en la ONU".
Visto el entorno histórico y social en que vivió Juan García Taléns, paso a describir el
perfil personal del artista que nos ocupa, el cual ha sido facilitado por sus familiares ya mencionados:
"Escultor valenciano nacido en 1890. Se inició muy pronto en talleres importantes de imaginería
alternando con pintura de cuadros. A la edad de Veinte años se traslada a Madrid comenzando a
trabajar inmediatamente.
Su escultura se aproxima a la de los valencianos Julio Vicen Capúz y Adsuara. Con el primero tuvo
una gran amistad, con el segundo fue un fiel reproductor de su obra en los talleres y es que
paralelamente a su obra personal, tenía un taller de reproducción de escultura, con varió personal.
Juan García Taléns trabajó en bronce, madera y piedra.
A partir de 1931 alterna su obra propia con los trabajos de reproducir obras de Mariano Benlliure hasta la muerte de este
escultor con el que le unió una profunda amistad.
Una particularidad de Juan García Taléns es la policromía. Habiéndose iniciado en pintura, su policromía
era muy propia, con el conocimiento técnico de esta actividad más el gusto propio del pintor, esto es,
el elemento propiamente artístico.
Su obra está extendida por muchos lugares de España: Galicia, Asturias, Málaga, Valencia, etc.
También en Madrid tiene obras en iglesias y colecciones particulares. En su taller se realizaron
numerosos retablos, algunos hechos al gusto arquitectónico de la época. García Taléns fue
profesor de la escuela de artes y oficios en la asignatura de policromía.
Falleció en Madrid a la edad de Setenta y un años, en 1961".
Una vez comentado el entorno social y conocida la personalidad artística de García Taléns,
corresponde seguir con la aportación que este artista ha realizado a la Semana Santa de Crevillente.
En primer lugar, puesto que se cumple el Cincuenta Aniversario de su realización, hay que mencionar
la imagen del Stmo. Cristo del Perdón y de la Buena Muerte; crucificado de tres clavos, tallado en madera
y policromado a tamaño algo mayor del natural que fue adquirido por la familia de D. José Magro Espinosa para las procesiones de Semana Santa.
Esta imagen que no solo participa en la procesión del Santo Entierro el Sábado Santo por la
noche sino también en el Vía Crucis que actualmente se celebra el Jueves Santo, yo me atrevería
a rebautizarla como el "Stmo. Cristo de la Paz"; no en vano, durante estos cincuenta años han
sido tres las ocasiones en que el pueblo de Crevillente, de forma extraordinaria y al margen de la Semana Santa,
como se suele decir, "ha sacado" al Cristo del Perdón para llevar a cabo un Vía Crucis por la Paz:
La Revista Crevillente de 1957 se hace eco del Vía Crucis por "Hungría la Mártir" realizado en la localidad con
motivo de la invasión del país Magiar por las tropas soviéticas.
En la Revista Crevillente de 1991 la propia cofradía informa del Vía Crucis organizado el
25 de Enero para pedir por la paz con motivo de la "Guerra en el Golfo Pérsico" -se tuvo que
celebrar en el interior de la parroquia Ntra. Sra. de Belén por el mal tiempo.
La misma publicación en el añoo 1995 recoge un artículo de la Cofradía en el que hace
referencia a la "Marcha Penitencial por la Paz en los Balcanes y en el mundo" que se celebró
el 6 de marzo de 1994.
Otra de las imágenes que procesionan en la Semana Santa de Crevillente realizada por García Taléns
es Regina Martyrum; tallada en 1953 en madera policromada, representa el momento en que una
vez Descendido de la Cruz el cuerpo de Cristo mientras los discípulos lo conducen al Sepulcro,
la Virgen sola, ora ante la Cruz. La policromía de esta imagen recuerda las Vírgenes del pintor Murillo.
La tercera de las imágenes, en este caso grupo escultórico que posee la Semana Santa crevillentina
de este escultor valenciano es Ntra. Sra. de la Piedad; iniciada en 1947 y terminada en Crevillente
al año 1961 cuando fue adquirida por el Patronato de la Semana Santa.
Esta secuencia que representa a la Virgen que acoge entre sus brazos el cuerpo muerto de su Hijo está inspirada en una
cerámica de Mariano Benlliure con la única diferencia de la posición de la cabeza de la
Virgen que en la obra de García Taléns mira hacia el Cielo y en la de Benlliure se inclina para ver el rostro del Hijo muerto.
Para poder terminar la obra se desplazaron hasta Crevillente el escultor y su hijo García Yúdez
quienes en casa de D. Francisco Galvañ (C/ José Manuel Magro) procedieron a dar los últimos retoques; utilizando
para ello como modelos a los crevillentinos D. José Arronis para la figura de Cristo, y las Srtas. Teresa Cantó Mas
y Rosario Cantó Martínez para las manos de la Virgen María.
Se cuenta la anécdota que cuando el paso estaba siendo trasladado hasta la parroquia para
proceder a su bendición, el artista a la altura de donde estaba el Casino todavía daba retoques
de pintura a las imágenes; dejando sin terminar una de las manos de la Virgen.
Al margen de estas tres obras que desfilan durante la Semana Santa, en la parroquia Ntra. Sra.
de Belén se encuentra en capilla de la nave lateral derecha la imagen del Patriarca San José; realizada por este escultor
en madera tallada y policromada que llegó a Crevillente donada por la familia de D.José Manuel y Manuel Magro Espinosa.
Prueba de la estrecha colaboración existente entre Mariano Benlliure y Juan García Taléns lo
demuestra los diversos tronos que éste último realizara para acoger las imágenes de Benlliure.
En Crevillente se tiene buena prueba de ello con las "andas" sobre las que procesionan el Stmo.
Cristo de la Victoria y María Magdalena realizadas en madera tallada, policromada y recubiertas
con pan de oro en las que destacan las figuras de unos bellísimos ángeles que soportan las
luminarias del paso.
Otro de los tronos realizado por el escultor que nos ocupa es el de la obra póstuma de Benlliure
La Entrada de Jesús en Jerusalén; con el mismo material que el comentado anteriormente,
en esta ocasión destacan en las esquinas o cornucopias del paso las cabezas de unos ángeles perfectamente tallados.
Para finalizar, existe otro trono, el que acoge el majestuoso grupo benlliurino de Las Tres Marías y San Juan, que realizara
en 1946 García Taléns del que tras su restauración hace escasos años, únicamente perviven unos
cuarterones con pequeñas cabezas de ángeles alados talladas en madera y doradas.
Este es pues un superficial análisis a lo que representa la obra de Juan García Taléns en
Crevillente; un escultor que ha permanecido a la sombra de Benlliure pero que no cabe la menor
duda representa uno de los valores más importantes de la escultura valenciana y española de la
primera mitad del siglo XX.
Se podría profundizar mucho más sobre la extensa producción escultórica de este valenciano
lo cual se deja para esos posibles trabajos de investigación a que hacía referencia al inicio
de esta colaboración que lo único que ha pretendido es dar a conocer la figura y obra de uno
de los escultores presentes en la Semana Santa de Crevillente.
Considero que no se debe dejar pasar el momento álgido de la Semana Santa para que desde la
Federación o incluso desde las propias Cofradías, se fomente e invite a investigar sobre los
distintos escultores que han realizado los Treinta y un pasos que orgullosamente procesionamos
durante la Semana Santa.
Por eso las exclamaciones con las que iniciaba este artículo; ahora, convertidas en interrogantes:
¿Qué obras de arte atesora nuestra Semana Santa?
¿Cuánto esfuerzo dedicaron nuestros antepasados para conseguirlas?
¿Cómo fue posible que llegaran a nuestra localidad?
¿Quién es el autor de cada una de estas obras de arte?
Con estos interrogantes termino mi aportación al Cincuenta Aniversario de la imagen del
Stmo. Cristo del Perdón y de la Buena Muerte deseando a la Cofradía mis mejores deseos
para esta celebración, emplazándonos para la próxima conmemoración de los Veinticinco años como
Cofradía que no están muy lejanos.
Francisco Polo Candela
Artículo realizado para la Cofradía del
Stmo. Cristo del Perdón y de la Buena Muerte Y Regina Pacis.
Crevillente año 2.000